> Cómo jugar hoy a juegos de MS-DOS
por Archel · actualizado 16 ago 2026, 14:21 · 4 vistas
Para jugar a un juego de MS-DOS en un ordenador actual necesitas un emulador de aquel sistema, y el más usado es DOSBox: funciona en Windows, Mac y Linux, es gratuito y no requiere tener el sistema operativo original. Un juego que en 1993 pedía media hora de configuración hoy arranca en un par de minutos.
Por qué no funcionan sin más
Los juegos de DOS hablaban directamente con el hardware: pedían memoria de una forma que ya no existe, escribían en la tarjeta de sonido a mano y contaban con que el procesador fuera lento. En un ordenador de hoy, muchos irían tan rápido que serían injugables, si es que arrancaran.
Un emulador no «ejecuta» el juego: finge ser un PC de 1993 entero, con su procesador lento, su tarjeta Sound Blaster y su memoria de 640 KB.
Lo básico de DOSBox
La idea que cuesta al principio es que tienes que decirle qué carpeta de tu ordenador debe hacerse pasar por un disco duro. Eso se llama montar:
Si el juego va demasiado rápido o demasiado lento, se ajusta con Ctrl+F11 y Ctrl+F12, que suben y bajan los ciclos de procesador simulados. Es el equivalente moderno del botón «Turbo» que traían las cajas de la época.
Alternativas más cómodas
Si no quieres pelearte con la línea de comandos, hay dos caminos. DOSBox-X y DOSBox Staging son versiones actualizadas con más opciones y mejor compatibilidad. Y varias tiendas digitales venden clásicos ya configurados: arrancan con doble clic porque llevan el emulador dentro, aunque no siempre con los mejores ajustes.
De dónde sacar los juegos
Hay bastantes publicados legalmente como abandonware autorizado o directamente liberados por sus autores, y varios clásicos se venden hoy a precio simbólico. Si conservas los disquetes originales, se pueden volcar a imagen, aunque para eso hace falta una disquetera y que los discos aún se lean — algo que depende mucho de cómo se hayan guardado.
Si te pica el gusanillo del hardware
Emular es lo cómodo, pero no es lo mismo. Un PC de la época con su tarjeta de sonido real suena distinto, y hay quien monta uno solo por eso. Está contado en Cómo montar un PC retro para juegos de los 90.
Por qué no funcionan sin más
Los juegos de DOS hablaban directamente con el hardware: pedían memoria de una forma que ya no existe, escribían en la tarjeta de sonido a mano y contaban con que el procesador fuera lento. En un ordenador de hoy, muchos irían tan rápido que serían injugables, si es que arrancaran.
Un emulador no «ejecuta» el juego: finge ser un PC de 1993 entero, con su procesador lento, su tarjeta Sound Blaster y su memoria de 640 KB.
Lo básico de DOSBox
La idea que cuesta al principio es que tienes que decirle qué carpeta de tu ordenador debe hacerse pasar por un disco duro. Eso se llama montar:
mount c C:\juegos
c:
cd nombredeljuego
juego.exeSi el juego va demasiado rápido o demasiado lento, se ajusta con Ctrl+F11 y Ctrl+F12, que suben y bajan los ciclos de procesador simulados. Es el equivalente moderno del botón «Turbo» que traían las cajas de la época.
Alternativas más cómodas
Si no quieres pelearte con la línea de comandos, hay dos caminos. DOSBox-X y DOSBox Staging son versiones actualizadas con más opciones y mejor compatibilidad. Y varias tiendas digitales venden clásicos ya configurados: arrancan con doble clic porque llevan el emulador dentro, aunque no siempre con los mejores ajustes.
De dónde sacar los juegos
Hay bastantes publicados legalmente como abandonware autorizado o directamente liberados por sus autores, y varios clásicos se venden hoy a precio simbólico. Si conservas los disquetes originales, se pueden volcar a imagen, aunque para eso hace falta una disquetera y que los discos aún se lean — algo que depende mucho de cómo se hayan guardado.
Si te pica el gusanillo del hardware
Emular es lo cómodo, pero no es lo mismo. Un PC de la época con su tarjeta de sonido real suena distinto, y hay quien monta uno solo por eso. Está contado en Cómo montar un PC retro para juegos de los 90.
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